Descubre la nata natural
Tal y como la comían nuestros padres y abuelos, la leche se cocía con cuidado y luego se dejaba enfriar para que la nata se posase en la parte superior. Así, cogían con un colador la nata que flotaba sobre ella, y la comían untada en una rebanada de pan tostado, con un poco de azúcar, o miel.
Por Juan Bartolomé